Las torreras cambian el negocio de la telefona y le dan otro impulso al 4G

Real state tecnolgico
Son empresas que instalan torres por su cuenta para alquilarlas a las telefnicas. Dicen que eso ayudar al desarrollo de las redes.





Infraestructura. La instalacin de torres es clave para la telefona mvil.







Adems de la banda ancha mvil ultrarrpida, la llegada del 4G atrajo un nuevo tipo de negocio: las torreras. As llaman en la jerga a las empresas dedicadas exclusivamente a la instalacin de torres para antenas de telefona mvil, que posteriormente alquilan a las operadoras. Este Real State telefnico ya funciona en los principales mercados del mundo y acaba de desembarcar en el pas, reimpulsando el demorado despliegue de la telefona de cuarta generacin. En el mercado estiman que ms de 10 torreras ya estn ofreciendo sus servicios y las telefnicas reconocen que estn analizando las propuestas.
La ms adelantada es Torresec, de origen portorriqueo, que empez a sondear el mercado a mediados del ao pasado y ya concret algunos acuerdos. Pero hay otras muy activas, como la brasilea Cell Site Solutions, Evotech, GME Alliance y Atis-Group. Una de ellas, en una carta de presentacin explica el modelo de negocio: Somos una empresa administradora de sitios (conocidos como radiobases). El negocio se centra en la renta de espacio en torre o azotea a los operadores de telecomunicaciones, sealan.
Ms all de la novedad, el desembarco de las torreras coincide con el inexplicable y tardo lanzamiento del 4G en el pas. Entre diciembre de 2014 y junio de 2015, el Gobierno termin de asignar partes del espectro de frecuencias aptas para modernizar las redes y amplificar el ancho de banda para mviles. Hay otra traba fundamental. El 4G, especialmente en las grandes ciudades y las zonas urbanas, vecinos y municipios oponen resistencias a la instalacin de torres y antenas por el impacto visual y los supuestos perjuicios a la salud que ocasiona la radiacin de ondas.
Envueltas en una carrera contrarreloj, cada operadora despliega su propia red, lo que se traduce en tortuosas negociaciones con municipios, consorcios y asociaciones vecinales para la instalacin de las torres, antenas, fibra ptica y equipamiento indispensable para el normal funcionamiento de las comunicaciones de voz (redes 2G y 3G) y el trfico de datos (3G y 4G). De all surgen las torreras, cuyo objetivo es comprar o alquilar terrenos para instalar torres con el objetivo de arrendar el sitio a una o ms operadoras de telefona.
Torresec se anim antes, en abril del ao pasado. Y ya tiene varias torres construidas y otras tantas en construccin, grafica Juan Pablo Blanco, un ex alto ejecutivo de Alcatel-Lucent y socio fundador de Atis-Group. De larga trayectoria en el rubro de las telecomunicaciones, Blanco asegura que estn a punto de cerrar el primer contrato y que la principal debilidad de las redes locales es la falta de infraestructura. Entre las cuatro operadoras hay unas 15.000 torres. Y de ac a 2020 hay que duplicarlas, dijo.
En realidad, las torres representan el esqueleto central de una red. La mayor o menor cantidad en un rea es un buen indicador de la calidad del servicio, tanto de voz, mensajes o datos. En este sentido, las deficiencias surgen de un estudio comparativo realizado por GSMA, una organizacin que representa a las operadoras mviles, que posiciona a Tokio como la ciudad con mejor infraestructura: existe una antena por cada 99 habitantes. En Londres, por caso, la proporcin es 261 por sitio y California, 309. En el rea metropolitana de Buenos Aires el promedio es 4.076 por antena, lejos de otras ciudades de la regin, como Lima (3.462) y San Pablo (1.947).

La cantidad de torres y sitios no es la nica variable, pero es crucial. La cobertura y la calidad del servicio depende de muchas cosas y no es lo mismo para el 2G y 3G que para el 4G. En el primer caso, para las transmisiones de voz, si no hay un desarrollo conveniente de la red, el servicio se cae, o se corta. En el 4G, esas insuficiencias se traducen en ms o menos ancho de banda, segn la cantidad de usuarios que haya en la zona, dijo a iEco una fuente de una de las telefnicas.
Sea como sea, la llegada de las torreras cuenta con el respaldo de las autoridades oficiales. El espritu del Gobierno es que las operadoras compartan la infraestructura y los sitios para que el servicio mejore. Estas empresas facilitan el desarrollo y les permiten a las operadoras desligarse de cosas que no tienen que ver con su negocio especfico, seal Daniel Martello, director de Ericsson, una de las proveedoras de tecnologa para redes, junto con Huawei y Nokia.
Las empresas enfocadas en torres nacieron con el 4G. Estas redes, en general, operan en frecuencias y espectros que requieren de una mayor cantidad de radiobases para operar de la mejor manera. Martello recalca, en este sentido, que las torreras pueden ocupar tal como ocurre en los principales mercados un rol trascendente: Ellos compran o alquilan el lugar para instalar una torre y, posteriormente, pueden combinar el arrendamiento a varias operadoras al mismo tiempo. Por el lado de las telefnicas, es la oportunidad de sacarse activos y tercerizar la infraestructura, cosas que no son centrales en su negocio, por ejemplo, negociar con municipios y consorcios la instalacin de antenas.
En el caso del 4G, las torres no son tan altas como en las tecnologas precedentes. No se necesita tanta altura (30 y 45 metros), porque son microceldas que funcionan bien entre los 8 y 12 metros, explic un ingeniero de larga trayectoria en la industria. Como contrapartida, se necesitan ms microceldas para dar una buena cobertura, pero con menos altura. Lo cierto es que hoy la cobertura 4G alcanza a poco ms del 50% de la poblacin, un desarrollo que la sita por debajo de otros pases de la regin.


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