Cada vez está más cerca el día en que podamos ver películas en 3D sin necesidad de gafas

La posibilidad de ver largometrajes en tres dimensiones sin que tengamos que usar las típicas gafas 3D cada vez está más cerca. Investigadores del Massachusetts Institute of Technology y el Weizmann Science Institute están desarrollando un sistema que demuestra que es posible un nuevo sistema de tres dimensiones sin gafas para las salas de cine.

Como ya sabemos, tener que usar gafas es incómodo y hace que nuestra percepción de lo que ocurre en la pantalla sea más oscura y que las imágenes sean menos vibrantes; eso por no hablar de la parte medioambiental derivada de producir millones de gafas de plástico al año. Por eso, liberarnos de las gafas 3D sería algo que beneficiaría a todos, tanto a los espectadores como a los productores y exhibidores cinematográficos (que verían incrementada la popularidad de estas películas).
Y es que, a pesar de que el 3D no ha terminado de tener éxito como un producto a nivel doméstico, todavía tiene bastante en las salas de cine, sobre todo a medida que más y más películas de gran presupuesto son lanzadas en este sistema. De hecho, hemos llegado a un punto en el que ofrecer una versión en tres dimensiones ha dejado de ser novedad para convertirse en habitual en casi cualquier película, sobre todo si tiene visos de convertirse en un éxito de taquilla.

Una nueva tecnología

Como decimos, investigadores de Ciencias de la Computación del MIT y del Laboratorio de Inteligencia Artificial y de Computación del Weizmann Science Institute están trabajando en un nuevo sistema de cine 3D que no necesita gafas.

La tecnología actual ya permite el 3D sin gafas en una escala más pequeña que la de un cine usando lo que se conoce como parallax barrier (o "barrera de paralaje"), que utiliza sólo una serie de rendijas para que cada ojo vea diferentes partes de la pantalla y se genere un efecto 3D. Sin embargo, este sistema precisa unos requerimientos específicos sobre la distancia precisa y el ángulo necesario para que el espectador vea el efecto, con lo que es inviable para espacios grandes con audiencias multitudinarias.

El prototipo del nuevo sistema de cine en tres dimensiones aprovecha el hecho de que los espectadores no se mueven mucho una vez están en sus asientos. Así, se utilizan múltiples barreras de paralaje que se construyen en la pantalla y bloquean diferentes partes de la imagen para diferentes ubicaciones del cine, ofreciendo un efecto 3D en ángulos específicos. A continuación, una serie de espejos y lentes ayuda a reproducir ese efecto a un área más amplia, lo que garantiza que la barrera de paralaje se muestre correctamente para crear un efecto 3D idéntico en cada asiento, independientemente de su ubicación.

Eso sí, para poder ver Star Wars en 3D sin necesidad de gafas aún queda un tiempo, ya que el prototipo actual funciona sólo con una pantalla “apenas más grande que una hoja de papel”, según los investigadores ", y a pesar de ello necesita de un sistema formado por hasta medio centenar de lentes y espejos. El equipo espera mejorarlo con el paso del tiempo, con el objetivo de alcanzar un día una escala lo suficientemente grande como para aplicarlo en las salas de cine. Esperaremos (¡Qué remedio!).

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