Las mini-telcos van en serio: quieren asociarse con Arsat para ser el cuarto jugador del mercado telefónico

Elevaron su reclamo a la jefatura de Gabinete. Creen ser socios naturales del plan de conectividad oficial y aspiran a usar recursos de la empresa estatal






Una semana después de haber manifestado al Ministerio de Comunicaciones (MinCom)su intención de convertirse en el cuarto operador de telefonía móvil, las pyme de telecomunicaciones subieron la apuesta.

Quieren ser socias de Arsat para ser ese nuevo jugador del mercado de telefonía pero también en convertirse en el brazo ejecutor del plan para conectar a 1.200 pueblos de todo el país, tal como anunció el presidente Mauricio Macri durante el día mundial de internet, el 17 de mayo pasado.
Si hace una semana el pedido fue firmado por las cámaras de internet (CABASE), de cableoperadoras (ATVC) y de empresas de telecomunicaciones independientes (CATIP), este nuevo documento amplió el espectro. Y a la demanda se sumaron la cámara de cooperativas (CATEL), los pequeños proveedores de internet (CAPPI) y los cableoperadores pyme (CACPY).

No quieren quedar afuera del negocio convergente, el que será regulado por la nueva ley en la que ya vienen trabajando desde el Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom). Ya tuvieron la mala experiencia del Gobierno anterior que prometió hacerlas partícipe del negocio móvil pero nunca hubo un avance concreto en esa dirección.
Y en esto de no quedarse al margen buscan hacerse ver, ganar visibilidad. Por eso, ahora, además de haber ampliado la representatividad del sector pyme de las telecomunicaciones, también expandieron su voz. El documento fue elevado al ministro de Comunicaciones, Oscar Aguad, pero también al secretario de Comunicaciones, Héctor Huici, al presidente de Arsat, Rodrigo de Loredo, y al jefe de Gabinete, Marcos Peña.
Que hayan llegado hasta Peña no es casual. Fue el presidente Macri quien, el pasado 17 de mayo, anunció un plan para conectar a 1.200 localidades del país con banda ancha, y que tal alcance se haría con la Red Federal de Fibra Optica (REFEFO) que gestiona Arsat. Entienden que es el modo de hacer sentir su peso también en lo más alto del poder decisorio a nivel nacional.
"Hicimos un planteo más ambicioso, más amplio para tener acceso a las frecuencias de Arsat. Queremos que Arsat se constituya en un operador móvil de red (OMR) para que nosotros, a través de esas frecuencias que está en su poder, y de la REFEFO podamos ser el cuarto operador móvil. Queremos encolumnarnos con Arsat que tiene recursos que son complementarios a los nuestros", dijo a iProfesional Luis Quineli, presidente de la empresa de internet SION y vicepresidente de CATIP.
Que Arsat sea un OMR quiere decir que tenga capacidad para suscribir acuerdos con terceros para que esa infraestructura pueda ser explotada, tal como se contempló en la resolución 38/2016 del MinCom.
Las pyme telco quieren arrendar esa capacidad, ese espectro en poder de la empresa estatal para convertirse en el cuarto operador de telefonía móvil, y de aprovechar, al mismo tiempo, la infraestructura de fibra óptica para interconectarla con sus propias redes, que tienen un alcance sobre 10 millones de argentinos.
Si el rol de Arsat será el de proveer de capacidad mayorista para que los precios de los servicios de telecomunicaciones de los usuarios finales no sean tan onerosos -como sucede en los lugares donde hay escasa competencia- las pyme telco quieren interconectarse con esa red a un valor que también les resulta conveniente para defender sus propios intereses.
Las pyme de telecomunicaciones se consideran un "socio natural de Arsat" porque están ubicadas dentro de las áreas de las localidades que el Gobierno pretende conectar con banda ancha. "El espectro es fundamental. Y hoy las redes más avanzadas de telecomunicaciones cuentan con infraestructura fija aunque los servicios que se prestan son cada vez más móviles. Nuestras redes son útiles pero necesitamos el acceso a las móviles", insistió Quineli, quien también está a cargo de la comisión de internet móvil en CABASE.
Arsat tiene hoy en su poder las frecuencias móviles que, en diciembre de 2014, se otorgaron al Grupo Vila-Manzano cuando se licitaron las bandas para dar telefonía 4G. Como el holding nunca pagó por esas bandas, el año pasado el Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner se las quitó. Acto seguido, se aprobó la ley 27.208 de soberanía satelital y esas frecuencias quedaron reservadas para Arsat bajo carácter "preferencial". Pero la compañía estatal no puede hacer uso de ese espectro en su poder porque hay una medida judicial interpuesta por Vila-Manzano. Hasta que eso no tenga resolución no se podrá avanzar.
Lo que se viene
La presión de las pyme de telecomunicaciones se inscribe en el marco de lo que está por venir en materia de regulación para el sector. El Gobierno trabaja en la elaboración del anteproyecto de ley convergente, y para ello viene desde más de dos meses reuniéndose con diversos actores de la industria e interesados en la materia.
La futura ley tomará principios de las normas que hoy regulan al mercado: la ley de medios 26.522 y Argentina Digital 27078, y sus modificaciones introducidas a partir del decreto 267. A ello se sumarán las resoluciones que se vienen emitiendo desde el MinCom, como la de funcionamiento de los operadores móviles virtuales.
Estas decisiones ya pusieron en alerta a los jugadores del mercado, a los más grandes y a los más chicos. A unos, porque quieren seguir manteniendo ciertos privilegios, a otros, porque saben que se vienen tiempos en donde habrá que redoblar esfuerzos si quieren seguir teniendo vigencia.
Desde el MinCom se pide a los distintos actores que eleven sus inversiones y que mejoren la calidad de su servicio, especialmente el de telefonía móvil. Y aunque todavía la ley futura no comenzó a redactarse sí hay una sola cosa que está clara y sobre la que hay decisión contundente: se fomentará la competencia, y para ello todos los jugadores, sin importar su tamaño, tendrán que invertir. Solas, en grupo, asociadas, como lo crean conveniente. Pero que el camino para seguir activo en el mercado será el de la inversión. Distintos referentes del MinCom hacen saber esto en público, en privado, con nombre y apellido y también con reserva de la fuente.
Las pyme telco insisten en que posee tienen capacidad para realizar una inversión de u$s 500 millones en el corto plazo si se les garantizan esas condiciones de competencia. Y quieren hacerlo a través de Arsat. Por eso esperan ser recibidos por Aguad y por De Loredo para no quedar afuera del negocio que viene. Mucho menos cuando las grandes empresas del sector, Telefónica, Telecom y Claro, también manifestaron el interés por explotar el recurso radioeléctrico en poder de la empresa estatal.

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