Consiste en Ingerir entre 3000 y 4000 calorías en una ventana de 8 horas.
Es una técnica que ha sido puesta a prueba en ratones de laboratorio, consistente en separarlos en dos grupos, ambos consumen la misma cantidad de calorías, solo que un grupo lo hace en una ventana de 8 horas, con 16 hs de ayuno, mientras el grupo testigo lo hacía a lo largo del día, y los resultados fueron sorprendentes, el grupo 16/8 estaba en mejor forma física y más vivaz que el grupo testigo, además de lucir más joven.

El creador de este revolucionario método es el Doctor Hiromi Shinya, autor de este libro donde lo expone a la consideración del público.

Resulta, después de leer el libro, que hay una manera sencilla de poner en práctica este ayuno.
Quien desee conocer en profundidad la cosa tendrá que leer el libro, caso contrario, conformarse con mi inperfecta síntesis.

Las células van acumulando "basura" que no le damos tiempo a deshacerse de ella, causando agotamiento físico, obesidad y enfermedades.
Con la dieta Shinya o 16/8 le damos 16 horas cada 24 para eliminar los deshechos que nos envejecen y enferman.

Para limpiar nuestro organismo, necesitamos enzimas, vamos a obtenerlas de frutas y vegetales crudos.

Resumiendo, terminás de cenar a las 21 Hs, a más tardar, entonces, evitás acostarte hasta 4 horas después, sin ingerir más nada, a la mañana siguiente, al despertar, tomás entre medio y tres cuartos litros de AGUA, para, al rato, ingerir UNA pieza de fruta de estación, repleta de enzimas.
A las 13 Hs almuerzo, pudiendo comer cuantas veces uno desee y a las 21 Hs Cena liviana.

El Doctor recomienda que el agua sea filtrada y, de ser posible, ionizada alcalinamente con un aparato marca Kangen que se fabrica en Japón y en Hong Kong, entre otros países.

Debe evitarse el consumo de lácteos, pudiendo ser reemplazados por leches de soja u otros granos y sus respectivos quesos, como el ToFú.

Que la alimentación evite carnes rojas, pudiendo incluír pollo, pescados y vegetales, preferentemente crudos, para aprovechar las enzimas que se destruyen con la cocción.

Las ratas de laboratorio y luego, las personas que adoptaron el ayuno, aún en condiciones de trabajo, pueden comer las cosas que deseen con la frecuencia que deseen, siempre dentro de la ventana de las 8 horas diarias, porque el secreto de este ayuno de depuración es, precisamente, hacer sentir Hambre al Cuerpo para que eche mano a las reservas que las células guardan y, en condiciones normales no le damos oportunidad de usar.